ESTADOS UNIDOS.- Sherri Moody, una profesora de 51 años, sufrió un cambió drástico en su vida, pues luego de lo que parecía un resfriado común, perdió sus extremidades.

La profesora participaba en una excursión escolar cuando empezó a sentir un irritante ardor en su garganta, un malestar que consideró como un resfriado. Sin embargo, lo que parecía todo evolucionó hacia una lucha contra una enfermedad mucho más seria.

De acuerdo a lo informado, la mujer acudió al hospital una supuesta gripe, inicialmente le diagnosticaron neumonía doble. Sin embargo, tenía una infección causada por la bacteria Streptococcus que le ocasionó un choque séptico.

La salud de Sherri empeoró por los medicamentos contra la artritis que solía tomar, ya que sin imaginarlo, esto comprometió el correcto funcionamiento de su organismo para combatir la infección.

La condición de Sherri se deterioró rápidamente cuando sus órganos empezaron a fallar, resultado de una respuesta desmedida de su sistema inmune. Que atacaba no solo las células infectadas sino también los tejidos sanos.

Debido a la severidad de su estado, se tomó la decisión de inducir a Sherri a un coma. Durante este período, sus extremidades empezaron a necrosarse, tornándose negras y momificadas.

Lamentablemente tras el choque séptico, los médicos tuvieron que amputar las extremidades de la profesora pues estos se habían vuelto negros y se momificaron.

A pesar de estas adversidades, Sherri optó por adoptar una perspectiva de vida positiva. Apoyada por su esposo, se embarcó en el proceso de aprender a manejarse en una silla de ruedas y a prepararse para adaptarse a prótesis, pasando cuatro meses en el hospital y otro mes en un centro de rehabilitación.

Lee: Niño muere asfixiado dentro de una secadora; jugaba a las escondidas