WASHINGTON.— Legisladores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos han intensificado críticas a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, por los envíos de petróleo mexicano a Cuba, una política que consideran contraria a los intereses estadounidenses y una fuente de tensión diplomática entre ambos países.
El congresista Carlos A. Giménez, representante republicano por Florida, afirmó recientemente en redes sociales que Sheinbaum “miente descaradamente” sobre la naturaleza y volumen de las entregas de crudo a Cuba y acusó a la mandataria de traicionar la amistad con Washington al continuar con esos envíos. Giménez, quien ha sido un crítico abierto de la política exterior mexicana en este tema, declaró que el suministro de petróleo debe cesar “de inmediato” y advirtió: “las consecuencias serán severas” si México no modifica su postura.
La discusión ocurre en un contexto de complicaciones bilaterales, marcado por amenazas previas del gobierno del presidente Donald Trump hacia México respecto a comercio, migración y seguridad, y en medio de la revisión programada del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Algunos legisladores estadounidenses han sugerido que los envíos energéticos podrían influir en las negociaciones del acuerdo comercial.
Sheinbaum ha defendido reiteradamente que los envíos de crudo a Cuba son legales, forman parte de una cooperación histórica entre ambos países y responden a contratos vigentes, además de incluir aspectos de ayuda humanitaria, sin superar niveles históricos anteriores. La presidenta subraya que México actúa con soberanía en sus decisiones de política exterior y que la relación con Estados Unidos no se verá afectada por estas acciones.
Analistas consultados coinciden en que la tensión por este tema refleja diferencias subyacentes entre las prioridades de política exterior de México —centradas en la soberanía y la tradición de apoyo regional— y la agenda de legisladores estadounidenses que buscan reforzar sanciones y presionar por cambios en la política hacia Cuba y Venezuela.
No ven una intervención en México
En tanto, el ala demócrata del Congreso estadounidense desechó la idea de una intervención militar estadounidense en México, enviándole una carta al secretario de Estado Marco Rubio.
La misiva, encabezada por Gregory Meeks, representante por Nueva York y miembro de mayor rango del Comité de Asuntos Exteriores; Joaquín Castro, de Texas, y Greg Stanton, de Arizona, advierte que una acción de ese tipo “tendría consecuencias desastrosas”, al tratarse de “un aliado estratégico en materia de seguridad y el principal socio comercial” de Estados Unidos. Los congresistas también rechazaron el uso no autorizado de la fuerza militar en Venezuela, donde recientemente fue detenido el presidente Nicolás Maduro.
“Escribimos para oponernos firmemente al uso no autorizado de la fuerza militar en Venezuela y a las amenazas de acciones militares estadounidenses en México sin su consentimiento y sin la autorización del Congreso”, señala el documento. La carta alude a declaraciones de Trump en una entrevista transmitida el jueves por Fox News, en la que afirmó: “Vamos a empezar ahora a atacar por tierra a los cárteles. Los cárteles están controlando México”.
“Cualquier acción militar unilateral violaría la soberanía de México y empañaría la nueva era de cooperación”, subrayaron.
