Este agosto en que Yucatán y el resto del mundo son arrasados por la pandemia de la Enfermedad del Coronavirus de 2019 (Covid-19), se cumplen 372 años de que Cabildo Secular de Mérida juró a la Virgen de Izamal hacerle fiesta cada 15 de agosto el día de su Asunción “perpetuamente para siempre jamás” en el ahora lejano agosto de 1648, cuando la venerada imagen visitó esta capital asolada entonces por la epidemia de fiebre amarilla.
“Y en nombre de esta Ciudad, el Cabildo de justicia, y el Regimiento de ella, que al presente somos, y delante fueremos, prometemos, y nos obligamos a celebrar fiesta a la Virgen Santissima de Ytzamal el día de su gloriosa Assuncion, que es á quinze de Agosto de cada año, perpetuamente para siempre jamás. Para lo qual irán dos Cavalleros Regidores de esta dicha Ciudad al pueblo de Ytzamal, donde assiste la Sacratísima Virgen para que se hallen presentes a la celebración de las vísperas que se han de decir, lo que les cupiere por votos, o turno. Para lo cual qual assimismo se suplique á su Señoría el Cabildo Eclesiástico de esta Ciudad que hoy govierna su Obispado, que para mayor autoridad de dicha festividad se sirva de que uno de sus señores Prebendados vaya en cada un año a decir dicha Missa”.
Este fue el juramento que se hizo cuando el entonces obispo de Yucatán, Marcos de Torres y Rueda, decretó el 19 de agosto de 1648 darle a la Virgen Santísima de Izamal los títulos de Patrona y Abogada contra las pestes y enfermedades.
Así lo relata el fraile franciscano, historiador y escritor español Diego López Cogolludo en su “Historia de la provincia de Yucatán”, escrita entre 1647 y 1656 y publicada en 1688 en España.
Al igual que este 2020, cuando el Covid-19 ocasiona muertes, desempleo, emigración, pérdida de empresas, hambre y otros problemas a numerosas familias de Yucatán, “1648, específicamente, fue un año en que las calamidades azotaron a la península yucateca”: la marea roja cuya peste inundaba cada tarde Mérida, incendios en los barrios meridanos y luego la fiebre amarilla, según López Cogolludo, citado por la maestra en Historia del Arte Bertha Mercedes Pascacio Guillén en “‘Mamá linda’: Reina y patrona de Yucatán. La Virgen de Izamal, análisis histórico de una imagen de culto” (2013).
Para 1640, ochenta años después de que en 1560 fue traída a Yucatán (donde la conquista se completó en 1546) procedente de Guatemala, la Virgen de Izamal “ya era conocida por interceder para erradicar enfermades; incluso se llegó a decir que resucitó a muertos en España”, indica la investigadora Bertha Pascacio.
Así que cuando los yucatecos eran arrasados por la fiebre amarilla, se recurrió a la Virgen de Izamal, porque se creía que con plegarias y súplicas podría interceder contra la fiebre amarilla, y se le llevó en procesión a Mérida.
“Afligida la Ciudad con tal desventura, no vista otra vez desde que se conquistó esta tierra entre la nación Española; por decreto de el Cabildo (Secular de Mérida) se pidió al Reverendo Padre Provincial (de los frailes franciscanos), diese licencia para traer la Santa Imagen de nuestra Señora de Ytzamal, á celebrarle un novenario de festividad con la solemnidad posible; y para seguridad hizo el Cabildo pleyto omenage de bolverla á su casa y Iglesia”.
Diego López Cogolludo en su “Historia de la provincia de Yucatán”.
La primera peregrinación de la Virgen de Izamal a Mérida
La venerada imagen dejó Izamal por 17 días: cuatro para el traslado, nueve para los rezos y cuatro para el regreso. “… en todo el camino, que son catorce leguas, fue una continua procesión, que en los pueblos del camino por donde pasaba la santa imagen salían mucho trecho con bailes y recocijos a recibirla”, registró López Cogolludo sobre las multitudes de personas sanas y enfermas que salieron al paso de la Virgen.
“Al entrar en Mérida, la imagen fue paseada por la calles y los enfermos se acercaban a las ventanas de las casas, esperando salud con tan solo verla. Según el relato de López Cogolludo, en una de esas viviendas, una española “con falta de juicio”, después de venerar la imagen, exclamó: ‘¿Qué pensáis los de Mérida, que os ha de dar la Virgen salud? Pues no ha de ser así, que no ha venido sino a hacer su Agosto y castigar los pecados de esta ciudad cometidos contra su Santísimo Hijo’”, relata la maestra en Historia Wendy Lorena Pérez Amezquita en “Otra ciudad de Nínive. Epidemias y Hambrunas de Yucatán. 1648-1716” (2016).
La Virgen de Izamal fue llevada a la Catedral, donde se ofició una misa solemne, luego al convento de las religiosas, a la cárcel y, finalmente, al convento grande de San Francisco (que se ubicaba en lo que hoy es el mercado Lucas de Gálvez y se construyó bajo el patrocinio de la Virgen de la Asunción), que se mantuvo abierto de día y de noche y donde enfermos y sanos acudieron a rezarle.
El juramento a la Virgen de Izamal: fiesta cada 15 de agosto
Ante los muchos testimonios de enfermos que dijeron sanar gracias a la Virgen, se hizo el juramento de festejarla en Izamal cada 15 de agosto.
“Posiblemente los meridanos eligieron el 15 de agosto, fecha de la festividad de la Virgen de la Asunción, para celebrar a la Virgen de Izamal, por estar dentro de las fechas de las festividades en que la imagen se llevó a Mérida, para que intercediera por la peste que asolaba la región; también podría estar relacionado con la visión cristiana de que todos pueden alcanzar la gloria de Dios, al seguir el camino que la Virgen María llevó en su vida. Estas son sólo suposiciones, ya que las razones exactas de la elección las desconocemos, sólo tenemos la referencia que escribió López Cogolludo”, expresa la maestra Bertha Pascacio en su obra.
Pero sucedió que los indígenas que acompañaron a la Virgen en su travesía se contagiaron (de fiebre amarilla) y fallecieron días después de retornar de Izamal; también los religiosos que acompañaron a la Virgen se enfermaron y de ellos murieron “los que parecían más sanos y robustos”, destaca la maestra Wendy Pérez, citando a López Cogolludo.
“Y así, después de tan fastuosa peregrinación, se fue diseminando la enfermedad por todos los pueblos que no habían tenido contacto con ella. De acuerdo con López Cogolludo, la agonía de la provincia fue grandísima, como no se había vivido antes”, añade la investigadora tras citar que, como afirman George Lovell y David Cook en “Los juicios secretos de Dios”, “las guerras y peregrinaciones tienen un gran impacto en la difusión de las enfermedades”.
Las tres peregrinaciones de la Virgen de Izamal a Mérida en el siglo XVIII
Tres veces más la Virgen de Izamal fue traída a Mérida, de acuerdo con la maestra Bertha Pascacio.
- En 1730, por la peste, estuvo 22 días fuera de Izamal. El entonces gobernador de Yucatán, Antonio de Figueroa y Silva, la nombró Reina y Gobernadora, Capitana General y Soberana Señora de Yucatán.
- En 1744, por otra epidemia de peste, hizo 26 días en Mérida.
- En 1769, por una plaga de langostas y otra epidemia, hizo en la Catedral de Mérida 50 días, “el mayor período de tiempo que ha estado fuera de su santuario”.
La pérdida de la Virgen de Izamal en el incendio del Viernes Santo de 1829
Sesenta años después de la visita de 1769, la escultura de la Virgen tallada en Guatemala fue arrasada por un incendio que se desató en la parroquia de Izamal en la madrugada del 17 de abril de 1829, en lo que es llamado el “viernes negro” en plena Semana Santa.
La tradición yucateca cuenta, indica la maestra Pascacio, que la escultura fue sustituida por su hermana “gemela”, que fray Diego de Landa trajo también de Guatemala junto con la de Izamal en 1560 y entregó al convento grande de San Francisco en Mérida, del cual la recibió la devota Magdalena Magaña Puerto alrededor de 1821, a raíz del decreto de extinción de conventos. Su tataranieta María Narcisa de la Cámara y Calderón la donó a Izamal el 9 de mayo de 1829.
Las misas del juramento a la Virgen de Izamal en el siglo XXI
A esta Virgen de Izamal se le ha venido cumpliendo la promesa hecha desde 1648. En los archivos del Diario de Yucatán consta como el registro más reciente que el 15 de agosto de 2014 el canónigo Raúl Ignacio Kemp Lozano celebró en el convento de Izamal la misa con motivo del juramento que se le hizo (366 años antes) a la Virgen de la Concepción, ante poco más de 350 fieles.
Del 15 de agosto de 2019 no hay registro de que se haya celebrado la misa del juramento, pero en la cuenta de la parroquia de Izamal en Facebook consta que el 22 de agosto de 2019 el arzobispo Gustavo Rodríguez Vega ofició la misa de los 70 años de la coronación pontificia de Nuestra Señora de Izamal.
Este viernes 14 de agosto de 2020, la Arquidiócesis de Yucatán informó que hoy mismo, a las 5 de la tarde, monseñor Rodríguez Vega rezará el rosario y acompañó el mensaje con una foto del prelado y el obispo auxiliar, Pedro Mena Díaz, hincados ante la Virgen de Izamal en el atrio del convento izamaleño.
Para mañana sábado 15 de agosto de 2020, hasta el momento de escribir estas líneas, en las cuentas de la parroquia de Izamal, de la Arquidiócesis de Yucatán y de la Pastoral Diocesana de Yucatán en Facebook no se ha anunciado la misa de los 372 años del juramento a la Virgen de Izamal en el convento.
El viernes 14 de agosto, a las 6 de la tarde, la Virgen de Izamal fue bajada de su camarín y puesta en el altar para presidir sus festejos de agosto: la Asunción, el sábado 15, y su coronación pontificia, el sábado 22.
Sin embargo, fueron los frailes Mario Gabriel Moo Chalé y Juan Pablo Chávez, párroco y guardián del convento de Izamal, respectivamente, quienes celebraron la misa de la Solemnidad de la Asunción de la Virgen, el sábado 15, en el convento franciscano. Según el vídeo de la ceremonia, trasmitida por Facebook, no llegaron sacerdotes del Cabildo de la Catedral de Mérida, que hace 372 años juró a la Virgen de Izamal hacerle una fiesta en el convento cada 15 de agosto.
Este 2020, las iglesias de Yucatán están cerradas desde marzo, cuando la pandemia de Covid-19 llegó a la entidad, y las misas y demás actividades religiosas se transmiten a los fieles a través de Facebook para que desde sus casas participen en las ceremonias.— Flor Estrella Santana
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