Decía el fallecido Gustavo Ricalde Durán en sus años de propietario de los Leones que “una victoria tapa muchas deficiencias; una derrota, las deja ver todas”.
A los Leones de este año les pasa eso justamente.
En la semana que se cerró el domingo, los melenudos mostraron la inestabilidad que no les ha permitido agarrar consolidación. Perdieron tres de cinco partidos y pudieron salir, al menos, con cuatro triunfos.
Lo más notable se ve en el centro del diamante. ¡Cómo se extraña a los grandes relevistas que ha tenido el club! El pitcheo abridor ha dado salidas interesantes, pero el relevo las ha estropeado. En Puebla iban encaminados a ganar la doble cartelera que pudo jugarse, pero entre la decisión de mantener o sacar a Odrisamer Despaigne y el pitcheo de relevo fallido, se fue el éxito. En México, ante los Diablos, quitando el primer juego ganado por el intransitable Trevor Bauer, pudieron ser dos las victorias y solo hubo para una.
Francisco Haro lanzó gran partido el sábado, cuando los Leones llegaron a ponerse 12-0. Y de no ser porque los Diablos Rojos quisieron comerse todo a base de jonrones, ese 12-6 final pudo ser un desastre. Y el domingo sí hubo tragedia: gran apertura de Yoanner Negrín, pero malas actuaciones de los relevistas llevaron todo a una derrota dolorosa.
Tristemente, no han encontrado a quien sea su cerrador. Intentaron con Jesús Cruz y luego de ir bien, se desinfló. Jhon Jairo Romero fracasó estrepitosamente. Entre relevos intermedios y de cierre, ocurrió lo mismo con Williams Ramírez, le ha pasado igual a Alex Tovalín, que es, a juicio de muchos, uno de los jóvenes más valiosos de la pelota mexicana. Y otros que han desfilado por la loma han pasado con más pena que gloria. A veces se puede pensar en que solo se critica, pero los números no mienten. Y es en el relevo donde está el problema principal, sin duda.
Al ataque
La ofensiva ha dado igual una de cal por otra de arena. Primero, la inestabilidad llega porque ha sido difícil para el mánager Roberto Vizcarra repetir una misma alineación. El “Chapo” le ha dado la vuelta a su line up muchas veces, por lesiones, jugadores que van y vienen.
Art Charles, por sus números, lleva una temporada a lo grande, pero es bateador de rachas. En toda la gira no jugó “Pepón” Juárez y hay elementos que un día bien, otro no. Tylor Motter se destapó en una semana en que estuvieron en paraísos para batear. Se viene la recta final y los Leones necesitan dejar atrás la inconsistencia. En el papel tienen hay equipo para irse arriba.
Y recordando frases de don Gustavo Ricalde, va otra: “El pelotero extranjero tiene que rendir más que el pelotero mexicano. Llega como refuerzo”.— Gaspar Silveira
