“Paco Base Camp” posa para el Diario en su paso por Mérida
“Paco Base Camp” posa para el Diario en su paso por Mérida

Recorrer el mundo a pie suena como una idea loca, pero Paco quiere convertirse en el 11a. persona en lograrlo, y aunque es originario de Polonia decidió comenzar su viaje en México, específicamente en la Península de Yucatán.

Cancún fue el primer sitio al que llegó y donde comenzó el 9 de abril de este año la hazaña que calcula le llevará unos 8 o 10 años.

Nació en Polonia y vivió 30 años en España, en Palma de Mallorca, por lo que habla muy bien el idioma español.

Emprender la aventura de recorrer el mundo a pie es una idea que nació en él para conocer otros territorios y culturas de una forma diferente y más cercana.

Dejó todo para hacerlo, la seguridad de una casa y trabajo y la familia, pues aunque se divorció tiene hijos, nietos y otros familiares, como sus hermanos, que están al pendiente de él.

Dar la vuelta al mundo en pie: hazaña de una decena

Su preparación comenzó hace tres años, tiempo en el que estuvo estudiando el recorrido que hicieron las 10 personas que han logrado completar la hazaña de dar la vuelta al mundo a pie, las dificultades que enfrentaron, sus recomendaciones y todo aquello que le pudiera servir para emprender el largo viaje y alcanzar la meta.

Su recorrido a pie comenzó en Cancún, pasando por Puerto Morelos, Playa del Carmen, Tulum y varios poblados hasta llegar a Mérida, donde arribó a finales de septiembre. Estuvo en la ciudad unas tres semanas, y apenas el lunes 23 pasado reanudó su viaje.

“Paco Base Camp”, como se hace llamar para que la gente lo identifique en todas partes por donde pasa, no tiene prisa en cuanto a su recorrido: se detiene en la ciudad o poblado que le gusta durante varios días o semanas, como en el caso de Mérida, y cuando se siente listo emprende el viaje otra vez.

En las estancias que hace no falta quien le brinde alojamiento, y también depende de ello el tiempo que se quede en algún lugar.

Está sumamente agradecido con todas las personas que hasta ahora lo han apoyado.

En Mérida pudo ver el eclipse anular de Sol del pasado sábado 14, tomó fotografías y las compartió a sus seguidores en Instagram. Es en esta red social donde documenta con fotos y vídeos toda su travesía.

A Paco casi siempre se le ve con playera verde militar con la leyenda “Paco Base Camp” y bermuda o pantalón color caqui, en sus recorridos va empujando un pequeño carrito, similar a los supermercados, donde resguarda sus pocas pertenencias y lleva agua y comida para los trayectos que realiza.

En ocasiones hay varios kilómetros de distancia entre una población y otra, por lo que tiene que estar preparado para poder hidratarse y comer algo, hasta poder llegar al siguiente punto.

La Península de Yucatán, con clima extremo

Cuenta que en su recorrido hacia Mérida desde Quintana Roo vivió una parte dura de trayecto, pues el calor y la humedad estaban al máximo, y hubo un día en el que estaba tan agotado, que se detuvo en la carretera y se tiró a un lado, en el acotamiento que es la parte donde se desplaza para descansar un poco.

Le ha sucedido que hay personas que piensan qué algo le pasó, y avisan a la policía, pero al llegar los uniformados se dan cuenta que está bien, y se retiran.

Dice que en ese trayecto varios policías lo identificaron y cuando lo veían a la orilla de las carreteras pasaban despacio, entonces él levantaba el dedo pulgar en señal de que estaba bien y seguían su camino sin detenerse.

Hubo un día de especial bochorno, caminaba hacia el poblado de Euán, pero todavía le faltaban unos cinco kilómetros para poder llegar, ansiaba una bebida fría, y en su carrito el agua y los refrescos estaban calientes por el intenso Sol.

Dos jóvenes que venían en moto lo reconocieron, se detuvieron y le preguntaron si necesitaba algo, les comentó que deseaba una bebida fría. Sin pensarlo los jóvenes se regresaron a Euán y volvieron con la bebida, un gesto que Paco les agradece enormemente.

Hasta ahora en su camino ha encontrado a personas muy amables, hay quienes lo siguen en sus redes sociales y ya saben la hazaña que intenta lograr y cuando lo ven lo saludan, le preguntan en qué pueden apoyarlo, le invitan a alimentos o agua.

Como parte de su preparación estudió bien los peligros a los que se podía enfrentar, por ello una regla es no caminar en la noche: suele comenzar sus recorridos en la mañana, dependiendo del sitio donde esté puede ser a las 6, 7, 8 o 9 de la mañana, y de ahí hasta las cinco de la tarde.

Cuando el Sol se va a poner detiene su marcha y busca un lugar dónde pernoctar. Puede ser que alguien le dé cobijo, ya sea dentro de su vivienda, en una terraza, un negocio o iglesia, y cuando no es así busca algún espacio, como un parque o refugio.

Paco tiene 51 años de edad y claro, también se preparó físicamente para lograr la hazaña de recorrer el mundo a pie. La cantidad de kilómetros que recorre diariamente varía dependiendo de muchos factores, como el clima y el interés que tenga por un lugar.

Siguientes paradas

Después de su estancia en Mérida, Paco partió rumbo a Umán, de ahí a Chocholá, Kopomá, Halachó y Calkiní para adentrarse en el territorio campechano.

Acorde con sus planes emprenderá el rumbo hasta Córdoba, Veracruz, y tomará una ruta por el Golfo de México para ir explorando zonas con más paisajes naturales.

Después de atravesar todo el país, quiere ir a Sudamérica, a Argentina, y a otros países de la región, como Guatemala, Honduras, El Salvador, Colombia y Nicaragua, para luego explorar el norte del continente americano, y posteriormente, viajar a Japón, Indonesia y esa zona que no conoce.

La hazaña de recorrer el mundo a pie se cumple cuando una persona logra recorrer al menos 30 mil kilómetros caminando.

Los recorridos largos entre un región a otra o a otro continente los hace en avión, y llegando a destino retoma la caminata.

Es mucho lo que aún tiene por delante, solo lleva 500 kilómetros recorridos hasta ahora, pero va disfrutando de cada parte de su trayecto.

Pueden seguir a este aventurero en su cuenta de Instagram: Paco Base Camp.