Mérida está convertida en una isla de calor
Mérida está convertida en una isla de calor (Foto de Sofía Vital)

La ciudad de Mérida está convertida en una auténtica isla de calor, donde en los últimos 15 años ya se rompió tres veces el récord de temperatura máxima extrema, con datos del Observatorio Meteorológico de la Conagua ubicado en el aeropuerto.

El pasado 9 de mayo se registró el más reciente récord absoluto de calor, rompiendo la marca impuesta 9 años antes, lo que probablemente se debe el crecimiento de la “plancha de concreto” y la deforestación.

Evolución del calor extremo en Mérida

La primera vez que se rompió el récord fue en mayo de 2009, cuando se registraron 43.5 grados, después en abril de 2015, con 43.6 grados, y finalmente en mayo de 2024, con 43.7 grados.

El meteorólogo Juan Antonio Palma Solís, coordinador de Meteored, opina que esa evolución de la temperatura puede ser parte de la variabilidad climática que se da normalmente, porque la atmósfera es cíclica, no lineal.

Sin embargo, continúa el especialista, también podría deberse a la influencia del crecimiento de la ciudad.

Aclara que en los últimos años el Observatorio Meteorológico de la Conagua fue absorbido por la ciudad, de modo que es muy probable que las mediciones de temperatura estén influenciadas por la urbanización, lo que no ocurría en el pasado, cuando estaba afuera de la ciudad.

¿Qué es una isla de calor?

De acuerdo con el especialista, una isla de calor se caracteriza por la marcada diferencia de temperatura entre los espacios urbanos repletos de construcciones en comparación con su periferia, que tiene mayor vegetación.

“La distribución espacial de temperaturas de las islas de calor son concéntricas o en forma de domo, si hacemos un corte transversal sobre una localidad tendremos un aumento de las temperaturas sobre esa área”.

La construcción de fraccionamientos y el acelerado crecimiento urbano extienden la plancha de concreto sobre Mérida, además de que se presentan altos niveles de  deforestación.

Donde hay más construcciones y urbanización las temperaturas tienden a ser más elevadas que en la periferia, donde existe mucho mayor vegetación.

¿Por qué hay mucho calor de noche en Mérida?

El reporte de Palma Solís explica que cuando la vegetación se sustituye por superficies de concreto, asfalto, ladrillo y otros materiales de construcción se altera el balance térmico y radiativo de la superficie.

Un ejemplo es la absorción de calor y su lenta dispersión nocturna, por eso al caer la noche las temperaturas se mantienen mucho más altas en la ciudad que en zonas periféricas con vegetación o en las comisarías.

Reforestar, opción para frenar el crecimiento de la isla de calor

Para regular esta anomalía de las temperaturas y crecimiento de la isla de calor es importante reforestar, ya que los árboles proyectan sombra y refrescan el ambiente al no permitir una alta absorción de calor de la superficie.

Asimismo, es necesario rehabilitar áreas verdes con pasto y plantas, pues ayudan a crear entornos más frescos.

Peligro de que Mérida siga creciendo como isla de calor

El crecimiento urbano es inevitable, ya que forma parte del progreso, sobre todo para el desarrollo económico en la ciudad, pues todos necesitamos trabajar e ingresos.

Sin embargo, aclara el especialista, es importante que se tomen medidas para crecer de forma ordenada y equilibrada.

“Si la isla de calor en Mérida sigue creciendo, en los próximos años se podrían alcanzar temperaturas mucho más calurosas, que podrían convertirse en algo muy peligroso para los pobladores de la ‘ciudad blanca’, afectando directamente su salud”. 

Llaman a habitantes de Mérida a sembrar un árbol

Indica que el fenómeno ya se nota en nuevas estaciones meteorológicas en varios puntos de la urbe, adicionales al Observatorio, que arrojan datos de poco más de 45°C este año, sobre todo en zonas más urbanizadas.

“Realmente es sencillo, devuélvele en mayor o menor medida su espacio a la naturaleza, siembra un árbol o plantas“, concluye Palma Solís.